Aprender haciendo
Talleres de bioconstrucción, compostaje, cocina estacional o herbolaria reactivan la curiosidad y el orgullo de crear con las manos. Una viajera de 62 contó que, tras levantar un muro de adobe con vecinos, recuperó confianza, rió como en su juventud y durmió profunda, agradecida por cada gesto colaborativo compartido.